
El Presidente volvió a celebrar el triunfo de Flávio Bolsonaro en Brasil, ligó la reacción positiva de los mercados al avance de la derecha regional y lanzó una frase filosa contra los «zurdos empobrecedores». El oficialismo se alineó detrás del brasileño mientras la oposición advierte que el balotaje todavía puede cambiar todo.