La psicología dice que las personas que caminan con las manos detrás de la espalda no lo hacen por bienestar, sino que esa postura puede asociarse con la reflexión y la calma

  • Caminar con las manos detrás de la espalda puede acompañar momentos de pausa y pensamiento.
  • La psicología permite sostener una parte de esa interpretación.